jueves, 11 de diciembre de 2014

La Lobita, una estrella que brilla en Navaleno

Hace una semana se anunció la nueva guía Michelín para 2015. Es esta esperada publicación aparecían algunas novedades con nuevos restaurantes mencionados y "estrellados" por la guía francesa de referencia. Entre todos los que aparecían en las grandes ciudades, algunos, muy pocos estaban en pequeñas localidades españolas, algunos en pueblos muy pequeños como Navaleno un pequeño y hermoso pueblecito del norte de Soria, en tierra de Pinares, sobre el Cañón de Río Lobos. Allí, un para mi desconocido restaurante llamado La Lobita, fue premiado, con todo merecimiento, con una estrella Michelín. Un viaje ya programado con anterioridad a la provincia de Soria fue la excusa idónea para pasar por allí y descubrir que les conmovió a estos franceses. Y lo descubrí, en magnífica compañía, además.
.
Este templo del buen gusto, está dirigido por el amable Diego Muñoz, sumilier condecorado y esposo de Elena, la maga de los pucheros que impera a la sombra de su madre y tocaya junto a los fogones. Y es que a pesar de las innovaciones recientes en la carta, de los experimentos arriesgados y exitosos con los sabores, La Lobita lleva cerca de sesenta años dando de comer a la gente que pasa por Navaleno. Allí la atención es esmerada, perfectamente informativa y de gran ayuda a la hora de elegir entre las múltiples y selectas ofertas donde las setas tienen el gran protagonismo.
.
Entre las pocas mesas del restaurante se respira el amor a lo bien hecho, el apego a la tierra que da todo lo necesario para que la vida y el negocio funcionen. Casi todo lo que se come ha crecido a escasos kilómetros de la mesa a la que se esté sentado; las setas, el jabalí, el corzo, el ciervo, las verduras... A ello se une la amplia y generosa bodega que Diego cuida con esmero. Originalidad y excelencia parece ser el lema de esta casa. La estrella Michelín, más que merecida, no es nada al lado del cariño de sus clientes, pero sirve para premiar el trabajo callado y la profesionalidad de esta familia que hace del sabor una fiesta y del buen trato una liturgia.