viernes, 26 de febrero de 2016

El último imperio de Serhii Plokhy

Estas pasadas Navidades, un buen amigo me sorprendió con el regalo de este libro del que no tenía conocimiento. Su autor, Serhii Plokhy, es un historiador ucraniano afincado en los EEUU y ha investigado sobre el tema principal abordado en este libro, editado por Turner, que es, como reza el subtítulo, Los días finales de la Unión Soviética.
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Hice memoria y en aquella época, el verano y otoño de 1991, vivia yo mis primer año de casado en un hogar sin televisión, paraíso que parece ahora inalcanzable. Por eso, la lectura de este libro fue doblemente placentera ya que me recordó viejos tiempos y me puso en la memoria acontecimientos cruciales sobre los que tenía un conocimiento muy superficial.
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El último imperio es el fruto de una ardua investigación llevada a cabo por el autor en los archivos oficiales de la antigua Unión Soviética y los Estados Unidos, las memorias de los protagonistas y el testimonio de los testigos más relevantes de este periodo entre agosto y diciembre de 1991 que dio fin a la dictadura más sanguinaria de la historia y a un nuevo mundo que parecía libre y fue objeto de elucubraciones de lo más optimistas y finalmente falsas.
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Pero además de la investigación histórica, plena de testimonios, nombres, fechas, lugares, discursos y declaraciones públicas o privadas, acierta el autor en delinear con trazo fino los perfiles psicológicos de los protagonistas, en especial Gorbachov, Yeltsin y Bush, y cómo las pretensiones y voluntades políticas de todos ellos se ven condicionadas por las percepciones de los otros, por los celos y las pequeñas o grandes venganzas pendientes que acaban siendo claves en el desenlace de los momentos críticos.
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Este es un extraordinario ensayo de historia reciente que desentraña muchas de las razones de aquellos hechos, ahora casi olvidados, en los que España, y en concreto el Rey Juan Carlos I y el Presidente Felipe González, juegan un papel no menor en los primeros momentos, cuando la política exterior española era soberana y útil. Pero también es un retrato, muy actual, de cómo los "grandes hombres" sucumben cuando salen a relucir su soberbia, su desmesurada ambición y sus miserias.