
.
La lectura de Milicia y Diplomacia es imprescindible para conocer la diplomacia secreta y los juegos internacionales que durante la guerra civil y la segunda guerra mundial, acercaban y alejaban a España de la tragedia de la internacionalización de nuestra Guerra Civil o de la ebtrada en la contienda mundial bien por alianza bien por invasión. El Conde de Jordana ocupó durante la mayor parte de este período trágico y apasionate de la historia del mundo la cartera de Exteriores de España y desde el Palacio de Santa Cruz, en jornadas interminables lidiaba con las amenazas externas y, muchas veces, con las internas a que se enfrentaba la España destruida de entonces. Las relaciones con Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Portugal e Italia llevan el peso en sus diarios y de su maestría en la negociación son buena muestra los éxitos cosechados, y casi siempre silenciados, que apartaron de forma definitiva a España de una nueva tragedia.
.
Capítulo especial merecen las luchas internas entre las diversas facciones o familias políticas que configuraban los gobiernos de Franco en esos años y cómo en verdadero equilibrio inestable, el Jefe del Estado mantenía el "balance de fuerzas" de forma que ninguna de ellas, monárquicos, carlistas o falangistas, fuera lo suficientemente fuerte ni débil en exceso, lo que originaba ciertos problemas que el Conde de Jordana retrata a la perfección en sus diarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario