jueves, 14 de julio de 2016

Falange española: historia de un fracaso (1933 - 1945) de Mercedes Peñalba

De forma inopinada llegó a mis manos este libro al que no hice ascos aunque trastocara mi plan de lecturas veraniego. Se trata de una trabajo académico publicado en el año 2009 por la editorial de la Universidad de Navarra, EUNSA.
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La autora, Mercedes Peñalba, ahora profesora en Dublín, era en el año de la publicación una recién licenciada en Historia que, con menos de 25 años, y en pleno proceso doctoral ya había publicado este libro de unas 340 páginas fruto de un profundo estudio académico.
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Falange española: historia de un fracaso (1933 - 1945) lleva ya en su título parte de las conclusiones de este libro lo que dispone de alguna forma predeterminada a su lectura. Su lectura aporta bastante información que nace de una completa bibliografía en la que se mezcla la legislación de la época, las memorias de los protagonistas y ensayos que van desde los contrastados de Payne a los más que discutibles del propagandista Southworth, ambos norteamericanos. 
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Sea como fuere el libro está orientado a un público académico o que posea un conocimiento previo de la guerra civil y los años anteriores y posteriores, ya que, al centrarse en el nacimiento y desarrollo político de Falange, los hechos y procesos narrados parecen aislados sin que la violencia extrema producida, sobre todo, por las izquierdas aparezca reflejada de una forma menos que secundaria, en parte porque da por buenas algunas de las ideas, casi obligatorias, de la historiografía oficial y que los últimos estudios de Payne han demostrado ser falsos.
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Tiene este libro la virtud de reflejar de forma muy documentada y amena tanto los primeros pasos de Falange, anteriores al discurso del Teatro de la Comedia, como las maniobras políticas y los cambios de gabinete en los primeros gobiernos de Franco tras la guerra en los que Falange fue perdiendo, poco a poco, la fuerza y parte consistente de su ideario inicial.
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No obstante, conviene recordar que en España los obreros tienen derecho a prestaciones tan básicas ahora como el subsidio de desempleo, las vacaciones pagadas o la seguridad social desde 1938 gracias a las políticas falangistas, hecho siempre ocultado y que dio a España una de las políticas sociales más avanzadas de su tiempo en el mundo, por lo que el "fracaso" anunciado en el título es más que relativo.