miércoles, 28 de octubre de 2015

Timbuktú de Abderrahmane Sissako


Abderrahmane Sissako es un director de cine mauritano formado en la antigua Unión Soviética y afincado en Francia. Es de los pocos cineastas africanos que alcanzó notoriedad más allá de su continente. Sissako ha obtenido varios éxitos con películas ambientadas en el Sahel y contando historias de sus gentes o del desarraigo ligado a la inmigración. Esta película que hoy aparece en el baluarte ha sido su mayor éxito al haber sido nominada al Oscar a la mejor película de habla no inglesa y para la Palma de Oro en Cannes en 2014, además de dos Cesar a la mejor película y al mejor director.
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Interpretada por actores absolutamente desconocidos en Europa y rodada con sencillez y en entornos naturales basa su éxito en una historia costumbrista y real sobre la situación en Malí y otros lugares del Sahel azotados por la barbarie yihadí.
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Timbuktú se ambientada en esa ciudad maliense que cayó en manos de extremistas yihadíes en 2012. En la ciudad los habitantes padecen el régimen de terror impuesto por los yihadistas ya que está prohibido escuchar música, reír, fumar e incluso jugar al fútbol. Cada día, unos tribunales islamistas improvisados lanzan sentencias tan absurdas como trágicas. Las mujeres se han convertido en sombras que intentan resistir con dignidad. Kidane es el cabeza de una familia tuareg vive tranquilamente en las dunas con su hija Toya y con Issam, un niño pastor de 12 años. El caos que reina en Tombuctú no parece afectar a Kidane hasta el día en que accidentalmente mata a Amadou, un pescador que ha acabado con la vida de su vaca favorita por lo que ha de enfrentarse a las leyes impuestas por los ocupantes extranjeros.
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Para los que hemos tenido la suerte de visitar esta ciudad maliense, esta película no nos puede dejar indiferentes ya que reconocemos en los personajes y ambientación a las personas y los lugares que en su momento nos enamoraron. Sirve además esta película para mostrar el drama que viven millones de personas en el norte de África y Oriente Medio, condenados a vivir de forma arbitraria, con sus vidas condicionadas y en peligro y dependiendo del albur de unos violentos herejes del Islam.