domingo, 19 de octubre de 2014

El futuro de Cataluña

Hoy publica el diario La Razón una encuesta electoral, realizada por NC Report, para unas próximas elecciones autonómicas en esa región española que, tras probarse el disfraz de nación ha decidido que le queda grande... pero,¿por cuanto tiempo?
.
En el gráfico adjunto se ve la aproximación de escaños de un futuro parlamento catalán. La primera consecuencia es el desplome de CIU, el gran partido de la derecha nacionalista catalana que se ve reducido a la mitad tras el "caso Pujol" que sacó a superficie lo que ya todos sabían y nadie decía y la "espantá" de Mas tras el fracaso de su extravagante ilegalidad. La siguiente consecuencia es el ascenso de la izquierda independentista, formada por ERC y CUP, que pasan en conjunto de 24 a 39 escaños, aumentando 15 escaños, lo que no llega a absorber la pérdida de CIU, que es de unos 23 escaños. Es decir, el independentismo se reduce pero se radicaliza, incluso más.
.
Por su parte la izquierda no nacionalista, al menos en teoría, formada por IU-ICVPodemos, que irrumpirá con fuerza en el nuevo Parlamento, supone un aumento de 6 escaños, que son, más o menos, lo que pierde el ambiguo, confuso y quebradizo PSC-PSOE. Es decir la izquierda se mantiene pero se radicaliza.
.
Finalmente las opciones de derecha, liberales o de centro no nacionalistas (ya saben que ningún nombre les cae bien a estas opciones de pensamiento blando; fofo incluso), experimentan un ascenso, de unos 5 escaños gracias al notable y merecido premio a la coherencia de Ciudadanos que ha sido la única opción que ha plantado cara eficaz y gallardamente al independentismo, y que compensa la permanente caída del PP, que vuelve a perder escaños, 3 esta vez. Es decir, la derecha no nacionalista es la única que aumenta.
.
Como resumen se puede decir que en Cataluña aumenta la tensión por un aumento relativo de las opciones independentistas y las, digamos, "unionistas". En medio de todo, surge una opción novedosa como Podemos cuya postura oficial ante la independencia permanece incógnita, pero que no va a dar estabilidad a pesar de que crece gracias al voto de castigo de votantes no independentistas y que prefieren, al margen de los grandes partidos, opciones de izquierda frente a la opción que representa Ciudadanos.
.
Lo que necesita Cataluña en la desesperada búsqueda de su estabilidad y en su impulso por alejarse de las opciones ilegales y rupturistas, es un líder. Un líder que sea capaz de romper con las tendencias autodestructivas, que sea capaz de desmontar la red de mentiras en la que está atrapada la sociedad catalana y que sea capaz de limpiar el escenario político de la la omnipresente corrupción, el sistema del 3%, y haga avanzar de nuevo a Cataluña como la más desarrollada y pujante de las regiones de España, manteniendo su catalanidad que es la mejor forma, quizás, de ser español.
.
Lamentablemente ese líder, de cuya existencia dudo, tendría ante sí una tarea de décadas de callado y duro trabajo por lo que no puede ser un líder político cuyo horizonte desaparece en las brumas electorales cada cuatro años. Una figura limpia, de amplia influencia en la sociedad, que no tenga intereses personales y que sea capaz de moderar el escenario catalán desde dentro y con la mirada puesta muy lejos. ¿Dónde estás, que te necesitamos?